Vencer la procrastinación: Estrategias para empezar tareas con éxito

Pospones una tarea a pesar de saber que es importante o necesaria. 

El retraso en comenzar una tarea que sabes que quieres hacer pero no empiezas suele estar relacionado con una variedad de factores psicológicos y emocionales. 

Es importante que reconozcas estos patrones y busques estrategias para superarlos.

Te describo algunos de estos patrones, y cuál sería una posible estrategia para cada uno de estos.

Ten en cuenta que el enfoque es personalizado, y las estrategias efectivas pueden variar de una persona a otra.

Perfeccionismo: Tienes un alto estándar y evitas empezar una tarea porque tienes miedo de no hacerlo perfectamente. El miedo al fracaso o a cometer errores te paraliza y te lleva al retraso en el inicio de la tarea.

Estrategia: Superar el miedo al fracaso y el perfeccionismo lleva tiempo y práctica. Sé amable contigo mismo, paciente y persiste en la implementación de estas estrategias.

  • Reconoce que el perfeccionismo excesivo, es limitante.
  • Establece expectativas/metas realistas.
  • Permítete cometer errores y aprender de ellos, como parte del proceso de aprendizaje y crecimiento en ti.
  • Divide las tareas en pasos más pequeños y manejables.

Falta de claridad: No tienes una idea clara de lo que quieres y te genera indecisión, no tienes un plan de acción definido, y esto te hace no saber cómo iniciar esa tarea.

Estrategia: A veces pensar en lo que no quieres, te ayuda a enfocarte en lo que quieres, pruébalo.  

  • Desarrolla un plan detallado y estructurado.
  • Establece un horario.
  • Asigna tiempo específico, exclusivo.
  • Ten en cuenta posibles obstáculos y de qué forma puedes superarlos.

Falta de energía o motivación: Existe la opción de que simplemente no tengas la energía o la motivación suficiente para empezar una tarea, incluso si sabes que quieres hacerla. 

Estrategias:
Entender lo que pasa a tu alrededor y escucharte, te ayudará a encontrar la solución al problema, sé consciente de cómo te sientes y háblate.

  • Identifica las causas de esta falta de energía o motivación.
    • ¿Posible falta de descanso adecuado? 
    • ¿Estrés?
    • ¿Falta de interés genuino en la tarea?
  • Encuentra el significado/propósito en la tarea que deseas realizar. 
  • Identifica los aspectos interesantes, valiosos o gratificantes.
  • Recuerda por qué es importante para ti.

Distracciones y sobreestimación del tiempo disponible: Las distracciones, como las redes sociales, los dispositivos electrónicos o las interrupciones constantes, te llevan al retraso en el inicio de una tarea. Además, a menudo tiendes a subestimar el tiempo que realmente necesitas para completar una tarea, y esto te lleva a posponer su inicio.

Estrategia: 

  • Identifica y elimina las distracciones. Trata de minimizarlas o eliminarlas por completo. 
  • Apaga las notificaciones del teléfono o redes sociales.
  • Encuentra un entorno de trabajo tranquilo y libre de distracciones.
  • Establece períodos de tiempo dedicados exclusivamente a la tarea.

Falta de recompensa inmediata:  A veces, si la tarea que queremos hacer no ofrece una recompensa inmediata o gratificación instantánea, puede ser más difícil encontrar la motivación para empezar. Nuestro cerebro tiende a favorecer las recompensas a corto plazo, sobre las recompensas a largo plazo, lo que influye en nuestra tendencia a retrasar el inicio de la tarea.

Estrategia: Crea un sistema de recompensa y consecuencias para ti mismo para ayudarte a generar ese incentivo adicional y mantener el impulso.

  • Establece pequeñas recompensas para cada paso o logro que completes.
  • Considera las consecuencias negativas de no comenzar.

Experimenta con los diferentes enfoques y encuentra las técnicas que te resulten más efectivas para ti, una vez definidas: Practica la autorregulación. 

  • Aprende a controlar tus impulsos.
  • Resiste la tentación de posponer la tarea.

No procrastines más. Prueba técnicas como la regla de los 5 segundos.

Comprométete a comenzar la tarea en un conteo regresivo de 5 segundos antes de que tu mente tenga tiempo de generar excusas para no hacerlo. 

Empieza: 5,4,3,….

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